Venezuela antes y después de Chávez; la amenaza de que México se convierta en otra Venezuela

La comparación que hacen ciertos sectores entre México y Venezuela es injusta, sobre todo porque este último ha logrado superar problemas fundamentales de los que México aún adolece.

En México, la propaganda mediática en contra del gobierno venezolano es cada vez mayor, y peor aún, se intenta hacer un paralelismo entre el posible candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador y su hipotética llegada al gobierno en caso de ganar las elecciones presidenciales, con las gestiones realizadas por Hugo Rafael Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros, aseverando que México estaría entonces “como Venezuela”.

Para poder hacer una comparación de tal magnitud, lo primero que debemos saber es cómo está en realidad Venezuela. La prensa alineada se ha encargado de dosificarnos el veneno suficiente para creer que en Venezuela la gente está peor que en Siria o en Afganistán. Sin embargo, hay que hacer un esfuerzo mucho mayor para ver las cifras reales.

Venezuela es un país con un poco más de 31 millones de habitantes [1, 2]. Como podemos ver, es un país que cuenta con, aproximadamente, la cuarta parte de la población que tiene México (casi 120 millones) [3]. Por lo que, como es de esperarse, las problemáticas serán, por mucho, más fáciles de resolver que en el caso de México.

Empecemos haciendo cuentas claras. Antes de la llegada de Chávez a la presidencia de su país en febrero de 1999 [4], el porcentaje de pobres era del 49.4%, cifra que ha ido decreciendo con el paso del tiempo. Actualmente se encuentra en un 4.7%, lo que les ganó el reconocimiento de la FAO [7] y la meta de Maduro [5] es que llegue a cero para el 2019. Asimismo, la esperanza de vida de un venezolano llegó a los 74 años en el período comprendido entre los años 2010 y 2015; se estima que para el 2020 sea de 75 años. Por otro lado, en 1992 la cifra que se tenía para contabilizar el hambre que sufría la gente, es decir, la población que no tenía acceso a tres comidas al día, era del 13.5%. Para el año 2010, esta cifra se encontraba por debajo del 5% [6, 8].

El gobierno de izquierda en Venezuela ha contemplado la vivienda como un derecho humano, razón por la cual han entregado viviendas a los más necesitados desde el inicio de su gestión. La entrega de viviendas permite a la gente sentir mayor seguridad en su vida, haciendo que sean ciudadanos comprometidos con las causas sociales pues, sin la seguridad del techo, la comida y la salud, el ser humano no tiene las condiciones suficientes y necesarias para pensar en nada más que en sobrevivir. A lo que la derecha internacional llama populismo, la izquierda lo llama derecho humano. Según las cifras, en 17 años de gobierno chavista se han construido más casas que en los 90 años previos [6, 7].

En cuanto a la educación, el gobierno Bolivariano ha sumado esfuerzos con el fin de llegar al 100% de alfabetización. Al momento se ha logrado una tasa neta del 94% con la certificación de la ONU [6, 7]. Antes de 1999, sólo unos 700 mil jóvenes podían acceder a la educación universitaria, pero con la Revolución Bolivariana se crearon 47 nuevas universidades dando paso a la educación gratuita en todos los niveles [8].

La cultura y el deporte han sido dos prioridades más de este gobierno, razón por la cual se han abierto espacios para las artes y el deporte, creando así editoriales públicas, revistas y semanarios, salas de cine, orquestas y coros juveniles, así como las Oficinas de Enlace a Comunidades en Condición Excepcional: para los indígenas, inmigrantes, etc. De igual manera, se han ampliado los apoyos para los deportistas paralímpicos y de alto rendimiento de todas las edades, aunado a una legislación correspondiente con los nuevos retos[8].

La tasa de desempleo pasó del 12.0% en 1999 al 5.9% en 2014 [7]. Los sueldos y salarios han recibido incrementos constantes a lo largo de los 17 años de gestión de la Revolución Bolivariana. Tan sólo el último incremento fue del 67% [9], con el fin de hacerle frente a la guerra económica [11, 12] que el país andino ha sufrido desde el inicio del gobierno de Nicolás Maduro. En 2014 se implementó la ley de precios justos [13] con el fin de combatir el alza irracional sobre el precio de los productos, parte de la guerra económica.

Finalmente, el acceso a la salud ha sido de gran importancia para este gobierno, de manera que más de 30 millones de personas ya han sido atendidas por el sistema de salud, de los cuales, más del 80% han acudido a las instituciones de salud pública [7, 10].

Como podemos ver, desde el inicio de la Revolución Bolivariana en 1999, las condiciones de vida del pueblo venezolano han mejorado y no poco. Las políticas sociales han propiciado una vida digna para quienes no aspiraban a ella ni en sus sueños más locos. La redistribución de la riqueza ha molestado a algunos pero beneficiado a muchísimos más. El simple hecho de no hacer de la salud, de la vivienda, de la educación o de la vida misma un negocio, ha hecho que los grandes capitales estallen en contra del gobierno chavista.

Este gobierno ha dedicado un gran esfuerzo a combatir las medidas que el capital privado ha querido implementar para quebrarlo. Debido a la caída de los precios del petróleo, producida por la inundación de este producto en el mercado que motivó el gobierno estadounidense, Venezuela se vió envuelta en una crisis financiera que, a la par con la guerra económica, empezó a estrangular a la economía ciudadana. El 86% de la producción de este país viene de la iniciativa privada, razón por la cual, era relativamente fácil desestabilizar la economía nacional. La retención de productos, el incremento en los precios, el contrabando, entre otros, han sido los principales causantes de la crisis económica y del desabasto en Venezuela. El gobierno debía garantizar el acceso a los productos básicos. Las medidas tomadas incluyeron la redistribución de los productos, por eso era común ver que en los mercados populares habían filas enormes para adquirir los productos, ya que no se podía dejar en manos de los privados, pues habían demostrado su mala voluntad al retenerlos. Muchas empresas extranjeras boicotearon su producción para no surtir al país, hasta un punto tal, que el gobierno debió tomar las instalaciones para continuar la producción y el abasto, como sucedió con la empresa Kimberly-Clark [11].

Lo que vemos ahora como los grandes problemas en Venezuela, no son más que el intento constante y fallido por desestabilizar a este país. Las “grandes protestas” son pagadas por la derecha, tanto la nacional como la internacional. No es ningún secreto que Venezuela es poseedor de una de las mayores reservas de petróleo del mundo y que el gobierno estadounidense tiene muy claro su objetivo, hacerse el dueño absoluto. La única forma es logrando quitar al gobierno actual y poner a uno que le entregue las reservas sin mayor miramiento, así como el resto de sus recursos naturales.

Lo que hoy nos presentan como una población indignada y molesta por la injusticia y el desabasto no son más que unos focos de violencia fomentados por el gran capital. Desesperados por recuperar lo que les fue arrebatado en 1999.

Las cifras muestran que el actual gobierno de Venezuela ha trabajado a favor de los menos privilegiados, que ha mejorado la calidad de vida de sus ciudadanos, la pobreza, la miseria y el hambre son ya casi inexistentes. El analfabetismo ha sido prácticamente erradicado. La salud universal y la vivienda son un derecho y no un lujo para unos cuantos. Así, hacer la “mala propaganda” de que si Obrador subiera al poder México se convertiría en Venezuela, resulta ser de hecho, buenas noticias. Imagine que por primera vez México tiene sólo un 5% de analfabetos, que el 80% de la población cuenta con servicio médico gratuito y con vivienda propia, que el salario mínimo se incrementa de acuerdo a la situación económica del país de manera que la inflación nunca le afecte. Imagine que sus hijos tienen derecho a educación gratuita y de alto nivel y al final no se convertirán en uno más del montón que engrosará la estadística de desempleo. Que si un mexicano quiere dedicarse a las artes o al deporte, tendrá todo el apoyo del estado, que recibirá becas y se formará en instituciones adecuadas. Que representar a su país a nivel internacional no será una vergüenza sino un orgullo. Todo esto sin mencionar la abrumadora verdad de que en Venezuela no se tienen los problemas de inseguridad, crimen, violencia ni impunidad que se tienen en México.

Entonces, primero y antes que nada, ¿en verdad es malo que México se convierta en otra Venezuela? Y segundo, ¿podrá Andrés Manuel lograr tantas cosas en un país tan abandonado desde hace ya tantas décadas? Es evidente que no, pero por algún lugar debemos empezar. Cambiar la situación de miseria y criminalidad viviendo a un lado de los Estados Unidos será una tarea casi imposible. Nuestros vecinos del norte son la razón de la existencia de las guerras en la mitad del planeta y nosotros no nos podemos escapar, mucho menos por el simple hecho de colindar con ellos. La estrategia a seguir deberá ser mucho más moderada, para evitar que seamos brutalmente atacados, como lo está siendo Venezuela [14]. Nunca podremos tener gobiernos de una izquierda como la venezolana, eso es imposible, Estados Unidos nunca lo permitiría. Pero tal vez alguien más “central” como Andrés Manuel pueda ser “aceptable”. Por lo que podemos ver, es posible que ni siquiera nos dejen aspirar a eso. La derecha mexicana ya pidió ayuda a Estados Unidos para evitar la llegada de AMLO al poder, así que, si los ciudadanos no nos hacemos conscientes de esta realidad, posiblemente no logremos cambiarla en los próximos cien años.

Es importante estar unidos y muy pero muy bien informados, no sólo de la tragedia nacional, sino de las internacionales. Comprender que en el mundo todos estamos interconectados, que las políticas unipolares están ya en decadencia y que muchos países han despertado, razón por la cual se han tenido que enfrentar al Imperio: Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Siria, Rusia, China, Corea del Norte, entre tantos otros que no están alineados a las políticas de Washington.

Como siempre, invito a mis compatriotas a leer, a informarse a través de los medios no alineados, a ser críticos del sistema, a enseñar y a difundir la información que no llega de manera natural. Debemos prepararnos para nuestras próximas elecciones. No será una tarea fácil y sin la unión, no habrá un cambio que beneficie al verdadero pueblo de México.

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Bibliografía

[1]   https://es.wikipedia.org/wiki/Venezuela

[2]   https://es.wikipedia.org/wiki/Demografía_de_Venezuela

[3]   https://es.wikipedia.org/wiki/México

[4]   https://es.wikipedia.org/wiki/Hugo_Chávez

[5]   https://es.wikipedia.org/wiki/Nicolás_Maduro

[6]   http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Venezuela-entre-cifras-y-difamaciones-20160721-0060.html

[7]   http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Venezuela-16-anos-de-Revolucion-20150202-0019.html

[8]   http://www.telesurtv.net/news/Logros-de-la-Revolucion-Bolivariana-con-Hugo-Chavez-20160722-0071.html

[9]   http://www.telesurtv.net/news/67-es-el-aumento-definitivo-del-salario-minimo-en-Venezuela-20151016-0062.html

[10] http://www.telesurtv.net/news/Avances-sociales-de-Venezuela-en-16-anos-20150114-0043.html

[11] https://actualidad.rt.com/actualidad/213028-venezuela-empresa-articulos-higiene-cierra

[12] https://actualidad.rt.com/actualidad/213399-vicepresidente-venezuela-pasamos-contraofensiva

[13] http://www.mp.gob.ve/c/document_library/get_file?uuid=7c3a0033-59c7-4098-8821-71334d20f196&groupId=10136

[14] https://actualidad.rt.com/opinion/eva_golinger/236453-venezuela-futuro-revolucion-bolivariana-pueblo

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