¿Realmente el gobierno de Venezuela no representa a su pueblo? Una comparación con México

Los medios masivos de comunicación, tanto nacionales como internacionales, se han encargado de difundir la supuesta verdad acerca del hipotético desastre venezolano de maneras francamente alarmistas. Por ello, presento algunos datos objetivos que podrían ser de utilidad para entender mejor la situación que vive Venezuela y su interpretación en el contexto mexicano.

Según los datos disponibles en la enciclopedia comunitaria (ver tabla 1), el número de ciudadanos facultados para votar en México para las elecciones del 2012, cuando resultó ganador Enrique Peña Nieto, era de 79,454,802 personas. El número de votantes que participaron en esas elecciones fue de 50,323,153 y la cantidad de ciudadanos que votaron por Peña fue de 19,226,748 [1].

Por otro lado, están las elecciones venezolanas del 2013. El número de ciudadanos registrados para votar era de 18,904,364. El total de personas que efectivamente fueron a las urnas fue de 15,059,630. Finalmente, la cantidad de votos que obtuvo Nicolás Maduro Moros fue de 7,505,338 [2].

Tabla 1. Datos correspondientes a las últimas elecciones presidenciales realizadas en México (2012) y en Venezuela (2013). Fuente: Wikipedia [1, 2]. * La lista nominal presenta al número total de ciudadanos que se encuentran habilitados para votar [3].

De estos datos de fácil acceso, podemos obtener mucha información. Por ejemplo, Peña ganó las elecciones presidenciales de México con el 38.20%, mientras que Maduro con el 49,84%. Estas cifras se obtuvieron dividiendo el número de sufragios obtenidos por cada candidato entre el total de votantes que fueron a las urnas (multiplicado por 100). Por otro lado, tenemos que, el porcentaje de ciudadanos que efectivamente eligieron a Peña fue del 24.20%, mientras que a Maduro lo eligió el 39.70%. Tales porcentajes se obtienen de dividir el número de votos obtenidos por cada candidato entre el número de ciudadanos inscritos en la lista nominal (multiplicado por 100), es decir, los que efectivamente tienen posibilidades de elegir pues están legalmente facultados para hacerlo. Finalmente, tenemos el porcentaje de participación ciudadana en las elecciones que, para México, fue del 63.33% y para Venezuela, del 79.66%. Nuevamente, los resultados se obtienen tras dividir el número de votantes que fueron a las urnas entre el número de ciudadanos inscritos y habilitados para votar (multiplicado por 100). La tabla 2 muestra el resumen de estos datos.

Tabla 2. Cálculo de los porcentajes significativos de las últimas elecciones presidenciales en México y Venezuela. Fuente: Tabla 1.

Centrándonos únicamente en el hecho de que ambos candidatos participaron y ganaron sus respectivas elecciones presidenciales, podemos decir varias cosas. Primero, que en México se tuvo una altísima participación en esas presidenciales con relación a elecciones anteriores, algo que pocas veces ocurre. Según algunos medios, fueron las elecciones con mayor participación en su historia electoral. Venezuela por su parte, tuvo una participación abrumadoramente mayor si la comparamos con la de México. Como ya he mencionado en otras ocasiones, una alta participación muestra entusiasmo por parte de los ciudadanos e incluso un mayor grado de politización. En el caso de México, no obstante, tal vez también podría reflejar la compra masiva y coacción del voto [4].

Podemos ver que ninguno de los dos presidentes representa al 100% de su población. En general, en un sistema democrático, ningún país contará con un presidente que represente a la totalidad de su población. Por ejemplo, en el caso de Rusia, que es una nación que se vuelca a votar, su población eligió a Vladimir Putin (en 2012) con un 63.60% de los sufragios [5]. Así, los presidentes elegidos democráticamente representan a sólo una porción de su población. En el caso de México, es algo realmente grave pues Peña sólo representa al 24% de la ciudadanía, lo cual no es ni la cuarta parte del total. En contraste, Maduro representa a casi el 40% de sus ciudadanos, un porcentaje muy alto, el cual, posiblemente, México no experimente en muchas décadas. Estos resultados son suficientes para demostrar que el gobierno venezolano goza de una auténtica representatividad democrática; no así el gobierno mexicano.

Ahora bien, hasta el momento sólo hemos analizado las elecciones presidenciales. Sin embargo, el día de ayer, 30 de julio de 2017, Venezuela tuvo elecciones para su Asamblea Nacional Constituyente (ANC), en la cual se obtuvo una alta participación para este tipo de ejercicio democrático. Votaron 8,098,320 ciudadanos, que equivalen al 41.53% de su lista nominal [6, 7]; es decir, que tuvieron ese porcentaje de participación. Debido a que la oposición decidió no inscribir candidatos (por voluntad propia), todos los votos fueron a favor de los que representan al partido en el gobierno. Con ello, es posible ver que, el 41.53% de los ciudadanos habilitados para votar, decidieron seguir con la corriente chavista. Sólo para comparar, en las últimas legislativas en México (2015) se tuvo un 47% de participación y el partido gobernante (PRI) sólo obtuvo la aprobación del 13.93% de los ciudadanos (11,638,675 votos de 83,563,190 electores de la lista nominal) [8].

Lo importante de este análisis es ver que, muy a pesar de lo que los medios masivos nos quieren hacer creer, en Venezuela existe un porcentaje muy alto que aún aprueba al chavismo y que lo demuestra en las urnas. A diferencia de México, donde el partido oficial pierde popularidad con cada día que pasa y con cada medida que toma en contra de su población, el chavismo se ha mantenido bastante fuerte, si vemos los porcentajes. Más aún, ha crecido (en las elecciones legislativas de Venezuela del 2015, el chavismo obtuvo 5,622,844 sufragios de una lista nominal de 19,504,106 y una participación de 14,385,349 votantes [9]). Pasó de poco más de 5 millones y medio de sufragios a poco más de 8 millones. Pese a que la guerra económica ha hecho mella en la ciudadanía, podemos notar aún el entusiasmo por continuar un proyecto de nación que toma en cuenta más las necesidades sociales que las de las grandes corporaciones y de los privados. A pesar de la mala propaganda, el chavismo aún tiene la fuerza necesaria para continuar con las políticas sociales con las que se inauguró. Y quizá por ello, la derecha internacional encabezada por los Estados Unidos de Norteamérica, incluyendo a los expresidentes de la derecha mexicana y al actual gobierno de México, profesen ataques cada vez mayores e injustificados contra la Revolución Bolivariana [10].

Como siempre, invito a mis compatriotas a buscar fuentes distintas a las “aprobadas” por el Imperio, ya que siempre tienen la misma línea editorial. Es importante conocer diversos puntos de vista para normar un criterio más equilibrado sobre lo que pasa en el mundo. Si, el chavismo no es perfecto, así como ningún sistema político o económico lo es, pero es, sin duda alguna, mejor que el sistema político mexicano.

Bibliografía

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_federales_en_México_de_2012

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Venezuela_de_2013

[3] https://politicaconciencia.astrosmxsftp.org/19/

[4] https://politicaconciencia.astrosmxsftp.org/cortinas-de-acero/

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Rusia_de_2012

[6] http://www.cne.gov.ve/web/sala_prensa/noticia_detallada.php?id=3551

[7] http://www.noticiasrcn.com/internacional-crisis-venezuela/cne-venezuela-mas-8-millones-votantes-4153-eleccion-constituyente

[8] https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_federales_de_M%C3%A9xico_de_2015

[9] https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_parlamentarias_de_Venezuela_de_2015

[10] https://politicaconciencia.astrosmxsftp.org/venezuela-antes-y-despues-de-chavez-la-amenaza-de-que-mexico-se-convierta-en-otra-venezuela/

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3 comentarios para “¿Realmente el gobierno de Venezuela no representa a su pueblo? Una comparación con México

  1. J. Bridges
    31 julio, 2017 at 5:53 pm

    Aunque estoy de acuerdo contigo sobre la representatividad de EPN, “ganó” con el 29% de los votos, pero en tu análisis sobre Venezuela no tomas en cuenta dos cosas 1) solo era si o no y 2) Que todos los empleados de gobierno estaban coercionados para votar a favor y no solo eso sino que también tenían que entregar listas de personas a las que iban a obligar a favor del si (ANC), por eso Maduro obtuvo 41.53% de los votos. Cosa que no se puede analizar en nuestro mexicalpancingo de las tunas porque tenemos una plétora de partiditos, que no solo chupan presupuesto, también hacen ganar al partidazo con una mínima cantidad de votos. Por eso muchos analistas están promoviendo la segunda vuelta en México con los dos partidos que tengan el mayor número de votos. Ergo tu análisis tiene un bias metodológico, agrega a todos los partiditos, los votos que obtuvieron y normaliza.

    Yo no creo ni en el sr. López ni en el sr. Capriles, personas que pierden sus privilegios de clase jamás son de confianza, pero Maduro a demostrado con creces ser un dictador no de izquierda sino completa y absolutamente de derecha. Recuerda… poder absoluto genera corrupción absoluta.

    No, mexico no se va a Venezolanizar así como Venezuela no se va a mexicanizar, como dice mi amiga Fabiola, venezolana pro-Chavez pero anti-maduro: El problema principal es que estamos divididos y los venezolanos se están odiando entre sí, la violencia está creciendo y los muertos siempre son los más pobres.

    México se muerde la lengua diciendo que “Reprueba los resultados de la ANC de Venezuela y la represión que ha tenido lugar por parte de Maduro”. Cierto, no tenemos la calidad moral para hacer ese tipo de declaraciones, pero eso no indica que la ANC sea correcta y válida.

    En México más mal que bien hay una incipiente libertad de expresión y en algunos casos funcionan las instancias gubernamentales, en la ANC todo eso está negado constitucionalmente, no puede de ninguna manera ser mejor.

    Incluso John M. Ackermann hace un análisis para su capacidad muy chafa http://www.jornada.unam.mx/2017/07/31/opinion/020a2pol básicamente es sumar peras con manzanas.

    • 31 julio, 2017 at 7:18 pm

      Algunas precisiones: 1) “todos los empleados de gobierno estaban coercionados para votar a favor”, yo tendría mucho más cuidado con esta afirmación pues, sin lugar a dudas, además de ser un absoluto insostenible (¿acaso 8 millones de venezolanos trabajan para el gobierno o fueron obligados a votar de una u otra manera?), es parte del conjunto de pseudoargumentos y afirmaciones que suelen hacer los partidarios de la derecha, no sólo la venezolana, sino también la internacional. En cualquier caso, se deberían aportar las pruebas que sustentaran tal afirmación. 2) No tomo en cuenta en la contabilización de sufragios en México a ningún otro partido pues la intención es comparar la fortaleza del partido que ocupa el gobierno de México con la de su similar en Venezuela. De otra forma, no estaría comparando datos afines. Si te fijas, comparo elecciones presidenciales y siempre tomo la totalidad de la lista nominal. La segunda parte muestra sólo el incremento de votos a favor entre dos elecciones sucesivas en Venezuela. La reflexión ampliada si hace mención del crecimiento del chavismo si se toman en cuenta los nuevos resultados. 3) Hay muy poca comprensión de lo que es la Asamblea Nacional Constituyente, lo cual se agrava por el hecho de que México no ha tenido, desde 1917, ningún proceso similar. 4) ¿Cómo uno de los países que más elecciones realiza y con uno de los sistemas electorales más seguros del mundo puede ser tildado de ser un estado dictatorial? 5) Las críticas a Venezuela no pueden analizarse pasando por alto su contexto geopolítico. Hoy en día todos los que se oponen al Imperio son tildados de dictadores, antidemócratas y tiranos. Tal es el caso de Maduro, pero también de Evo Morales, del fallecido Fidel Castro, de Rafael Correa o de Vladimir Putin. No olvidemos que Venezuela posee las mayores reservas de crudo en el mundo y que los EU las desean desesperadamente. De ahí el enorme interés por cambiar el gobierno del país Sudamericano. 6) Si persisten las dudas, sugiero comparar la receta que se aplicó para consumar el golpe de estado en Chile en la década de los 70 con el modelo empleado por la derecha actualmente en Venezuela. Se verá que son concordantes plenamente.
      Por último, el artículo que citas de John M. Ackerman en La Jornada presenta de nuevo la visión que muchos tenemos respecto a las presiones que ejerce Washington sobre los gobiernos del mundo. Es un artículo hecho con la intención de reflexionar sobre el mismo tema y no un artículo científico para una revista arbitrada, así que, me parece que es adecuado para tal fin.

  2. martitha
    5 agosto, 2017 at 7:38 pm

    Me parece muy bien la comparación que hace Alpizar y su ejercicio reflexivo a partir de los datos. No estamos acostumbrados a pensar así. Sin embargo, tengo que decir que me parece aún más importante interesante la discusión con la persona que te comenta, pues en el diálogo, si bien limitado, entre un comentario y su respuesta, uno puede ver aún más de qué es lo que sucede y por dónde están las dudas y las malas interpretaciones. Para mí, si la crítica a Maduro y Venezuela repite acríticamente lo que los medios a favor de EU dicen, entonces es mentira. No puede ser confiable por el simple hecho de no ser objetivo.

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