Miedos y fobias

Frecuentemente, cuando externo mis intenciones sobre votar por Andrés Manuel López Obrador, suelo recibir de algunas personas las mismas reacciones de incredulidad y ofensa, como si se tratara de un mal chiste: ¿acaso no es bien sabido que “AMLO es un peligro para México”; que es un personaje intransigente, con problemas mentales, que no sabe perder, que está obsesionado con el poder y que planea despojar a los ciudadanos de todos sus bienes, robarles a sus niños y convertirnos en una copia de “la diabólica y socialista” República Bolivariana de Venezuela?

Ante la inminencia de las elecciones presidenciales de 2018, hemos de elegir entre la continuidad de un sistema o el cambio hacia un modelo de justicia social. ¡Hay que actuar ya!

Ciertamente, no me sorprende demasiado esta reacción tras catorce años de una constante guerra sucia, que comenzó en 2004 cuando el entonces presidente Vicente Fox decidió, en un acto completamente antidemocrático y autoritario, utilizar todo el poder del ejecutivo para impedir que el político tabasqueño (quien en ese entonces ya se perfilaba a la cabeza de las preferencias electorales) llegara a la presidencia. Desde entonces e inspirados en los principios de propaganda de guerra del ministro nazi Joseph Goebbels, se emprendió en complicidad con los medios de comunicación, una campaña de miedo y difamación [1], que consistía en apelar directamente a los temores, odios y prejuicios presentes en el subconsciente de la sociedad mexicana, sorteando en el acto cualquier posibilidad de análisis racional y objetivo basado en argumentos con verdadero sustento, creando así la percepción duradera y carente de todo fundamento de que Andrés Manuel López Obrador es algo así como la encarnación de todos los males; una amenaza demasiado enorme para permitirla.

Tampoco me sorprende demasiado esta reacción, cuando ha permeado en grandes sectores de la sociedad este discurso despolitizador que repiten una y otra vez del “todos son iguales”; idea que consiste en la generalización absoluta de que en la política todos los individuos, sean del partido que sean, representan lo mismo. Esta falacia, que no se sostiene ante el más mínimo análisis, que está sustentada en prejuicios y que no hace más que proteger por homogeneización a estos personajes de la política que cuentan con nombre y apellido y cuyos actos de corrupción son bien conocidos y documentados, se apoya en una lógica verdaderamente macabra: la confesión implícita de algunos de que “nosotros sí somos corruptos, pero todos lo son”, y por lo tanto, da lo mismo votar por uno u otro.

Ante este discurso, habría que señalar que, aunque la corrupción en sí es una cuestión difícil de demostrar, no lo es así la fortuna ni los patrimonios visibles de los individuos que no corresponden ni se justifican con sus salarios e ingresos. Así, a pesar de que López Obrador ha sido investigado de manera exhaustiva, nunca se le ha podido demostrar ningún acto de corrupción [2]; no se le ha podido acusar de poseer una casa blanca como la de Peña Nieto o las fastuosas propiedades de Yunes, o los jets privados de Deschamps o un departamento en Miami como Barrales. Tampoco tiene que explicar, como Anaya, de dónde sacó 54 millones de pesos o, como Meade, cómo es que se le pasó inadvertido el desvió de millones del presupuesto siendo él secretario de Hacienda.

Sin embargo, lo que me parece realmente sorprendente y preocupante, es que algunos sectores puedan creer en la posibilidad de que AMLO pueda representar una amenaza peor que el desastre ocasionado por los gobiernos del PRI y el PAN.

Y es que tan sólo habría que ver el descaro con el que nos advierten del enorme peligro que AMLO representa para México. Dicen (sin argumentos) que este “populista” nos va a convertir en una réplica de Venezuela, como si viviéramos en un país como Alemania o Francia; como si no viviéramos en una nación de corrupción desmedida [3], con niveles de impunidad superiores al 98% [4], gracias a los gobiernos del PRIAN; como si no cargáramos con las más de 200 mil ejecuciones [5] para las cuales no se ha emitido ninguna orden de aprehensión ni sentencia de un juez, aun cuando en este país, permítaseme recordarle al lector, no existe la pena de muerte; como si no padeciéramos una violencia desmedida que nos ubica como el segundo país con más asesinatos en el mundo, tan sólo después de Siria [6] (que está en guerra civil); como si no fuéramos la nación con el mayor número de periodistas asesinados [7] y como si no contáramos con más de 33,000 desaparecidos [8] y con más de 300 mil desplazados por causa de la violencia generalizada. Por si fuera poco, somos un país que se ha entregado completa e ignominiosamente a los intereses extranjeros, como lo demuestra el hecho de que en 10 años, las empresas mineras trasnacionales han extraído de México una mayor cantidad de oro y plata que durante los 300 años de colonia [9]; somos un país que tiene 53 millones de personas viviendo en la pobreza [10], casi el 60% de la población y dónde el 1% de los mexicanos más ricos concentra casi tanta riqueza como el 50% de los más pobres [11]. También somos el segundo país con mayor deuda pública de América Latina [12] (una deuda que por cierto creció en más de 500% en dos gobiernos del PAN y uno del PRI); el que cuenta con los salarios más bajos de la OCDE [13]; el que tiene el mayor número de presos políticos en América Latina [14] y uno donde se vulneran de manera sistemática los derechos humanos y donde las fuerzas de seguridad torturan, desaparecen y ejecutan ciudadanos impunemente [15].

Algunos podrían considerar que se exagera lo mal de la situación del país; que las estadísticas sobre la violencia y la desigualdad son “fake news” o embustes que se inventan los “chairos” (esta manera clasista y despectiva de descalificación a priori y que no es más que una forma de rehuir un debate objetivo). Quizá podrían creer que no existe una alarmante crisis humanitaria; que la ocurrencia de sacar a las fuerzas armadas a la calle para combatir al narco fue una estrategia acertada; que las muertes de cientos de miles de ciudadanos están justificadas pues se trataba de “delincuentes”. Es asombroso que pueda haber quienes piensen de este modo, siendo que todas las cifras oficiales nos demuestran el rotundo fracaso de la así llamada “guerra contra el narco” [16]. Habría que señalar, por ejemplo, que antes de iniciada la estrategia de utilizar al ejército en el combate al crimen organizado, en el país operaban 20 organizaciones criminales y que tan sólo 3 años después ese número había crecido a 200, al tiempo que la cantidad de muertos relacionados con el crimen organizado aumentó en más de 2000% [17]; que los casos de tortura por parte de las fuerzas de seguridad se incrementaron un 600% [18] y que para colmo, los índices de consumo de drogas no disminuyeron un ápice ni aquí ni en el vecino del norte.

Lo cierto es que la situación no es exagerada. Quieran aceptarlo o no, vivimos un escenario de verdadera emergencia nacional; escenario que sólo es minimizado por la vergonzosa indolencia de los medios de comunicación masiva y por esos ciudadanos que aún permanecen indiferentes ante el desastre social. Bien decía Marx: “Hay que ser muy animal para permanecer indiferente ante el sufrimiento ajeno.

En esta situación de completo deterioro social uno tendría que preguntarse: ¿Cómo podría AMLO representar un estado aún peor del que nos encontramos hoy en día?

Habría que recordar que Andrés Manuel es un candidato que ya tuvo un cargo de gobernación; que fue jefe de gobierno de la ciudad de México y que no trajo consigo el apocalipsis, sino que por el contrario, fue nombrado en 2004 el segundo mejor alcalde del mundo por la revista CityMayors y que terminó su mandato con niveles de aprobación de más del 90% [19] en una de las ciudades más críticas del país; que también creó el sistema de pensiones para adultos mayores, programa tan exitoso que luego fue ampliado a nivel nacional. Es además el único candidato que ha presentado un proyecto de nación completo; proyecto que de leerlo se descubriría que no tiene nada de unipersonal, ni de improvisado, ni de mesiánico, ni tiene tampoco atisbos de las políticas que (según ellos) han llevado a la muy complicada situación que se vive en Venezuela (situación que más allá de la demonización simplona, merecería un análisis mucho más profundo). Es un proyecto cuya esencia se basa en los principios e ideales de las tradiciones del Cardenismo y el Juarismo y que ha logrado articular en torno suyo a algunos de los mejores exponentes en los campos del pensamiento y la cultura para desarrollar una propuesta alternativa de transformación nacional.

Se trata de un personaje que quienes lo conocen de cerca (y abundan los testimonios) confirman que trabaja incansablemente; que posee una rectitud intachable; que además es un gran conocedor de historia de México y que ha escrito 16 libros, más que cualquiera de los candidatos a la presidencia y que la media de los políticos.

Entonces, ¿cuáles son las propuestas de AMLO como candidato presidencial? Entre algunas de las que me parecen más relevantes se encuentran [20, 21, 22]:

  • Descentralizar el Gobierno Federal, de manera que se distribuyan las secretarías de gobernación por todo el territorio nacional y no se concentren en la capital, fomentando el desarrollo de los estados y desahogando la Ciudad de México.

  • Rescatar el campo del abandono, priorizando a las comunidades indígenas, estableciendo precios de garantía, otorgando créditos para la agricultura, además de promover la siembra de un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables. Propuestas que buscan asegurar la autosuficiencia alimentaria en productos como maíz, frijol, arroz, trigo, sorgo, leche, carne de res y de cerdo, pollo, huevo y pescado.

  • Modernizar las refinerías existentes y emprender la construcción de dos más, con la finalidad de poder procesar el petróleo crudo que se produce en el país y así dejar de importar del exterior productos refinados como la gasolina y asegurar la autosuficiencia energética de la nación. Además de plantear un programa de transición hacia energías renovables.

  • Atender el tema de la violencia en México, de manera que la lucha contra la inseguridad y el crimen organizado cambie de enfoque, atendiendo en primer lugar a las causas económicas y sociales que la originan, además de crear una secretaría de seguridad pública independiente de la secretaria de gobernación.

  • Crear un protocolo en coordinación con la ONU, la OEA, la CIDH y la CNDH que regule el comportamiento de las autoridades mexicanas con los migrantes, así como suscribir convenios de cooperación con los países latinoamericanos a fin de coordinar una política migratoria regional entre México, Centroamérica, el caribe y América del sur. Además, convertir los consulados de México en Estados Unidos en procuradurías para la defensa de los migrantes.

  • Garantizar el derecho al estudio y el trabajo mediante el otorgamiento de becas mensuales para estudiantes de nivel medio y superior. Además, contratar a 2 millones 300 mil jóvenes que no estudian ni trabajan en puestos de capacitación como aprendices en talleres, empresas, comercios y el servicio público. Asimismo, apoyar a 200 mil jóvenes emprendedores en el desarrollo y gestión de nuevas empresas. Y la creación de un programa de empleo para 225 mil jóvenes al año que formen a otros jóvenes en áreas como la música, las artes plásticas, la danza, el deporte o la cultura.

  • Duplicar la pensión a los adultos mayores, incluyendo a los jubilados del ISSSTE y del IMSS.

  • Asegurar mediante el Estado la responsabilidad de la reconstrucción de las zonas afectadas por los sismos del año pasado.

  • Construir un tren turístico-cultural en la zona maya, que plantea recorrer la ruta Cancún-Tulum-Calakmul-Palenque. Todo previa consulta a los pobladores, respetando los derechos comunitarios.

  • La construcción de un sistema de transporte ferroviario que inicie en la Ciudad de México, pase por Querétaro, y de ahí se bifurque en dos rutas: una entre San Luis potosí, Saltillo, Monterrey y Nuevo Laredo y otra entre Guadalajara, Tepic, Culiacán, Los Mochis, Guaymas, Hermosillo, Tijuana y Mexicali.

  • Crear un corredor que atraviese el Istmo de Tehuantepec que atenderá la demanda de transporte de carga marítima entre el océano pacifico y el atlántico.

  • Establecer una zona franca en el norte, estableciendo una franja en la frontera en el que se disminuirán los impuestos, para de esta manera generar empleos y atraer al consumidor fronterizo de ambos países.

  • Establecer un plan de austeridad, reduciendo el gasto burocrático innecesario con el fin de ahorrar alrededor de 500 mil millones de pesos. Además, establecer una reforma fiscal progresiva en la que quien tenga mayores ingresos pague mayores impuestos.

  • Someter a consulta si se mantienen o revierten las llamadas reformas estructurales, (laboral, educativa, fiscal y energética).

  • Proporcionar acceso a Internet en todo el territorio nacional, siendo gratuito en caminos, hospitales, escuelas, plazas públicas y edificios gubernamentales.

  • Aumentar el salario mínimo por encima de la inflación, además de aumentar los salarios de maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y otros servidores públicos.

  • Eliminar el fuero al presidente. Hacer obligatorias las declaraciones patrimoniales, de interés y fiscal para todos los servidores públicos. Reducir el salario del presidente a la mitad y someter su mandato a revocación cada 2 años. Y proponer una reforma al articulo 108 de la constitución para poder juzgar por corrupción al presidente en funciones.

Es por esto que me parece evidente que la enorme animadversión presente en algunos sectores hacia el candidato tabasqueño y su partido, no se sustenta en un análisis objetivo ni de sus propuestas, ni de su trayectoria, ni tampoco de la realidad del país, sino más bien tiene sus orígenes en miedos irracionales impuestos en campañas de odio que se alimentan de prejuicios, paranoias, racismo y clasismo.

Cabe esclarecer: no estoy sosteniendo que AMLO sea infalible; tiene muchos aspectos criticables, pero independientemente del juicio personal que nos merezcan él y su partido, es un hombre comprobadamente honesto y alguien que representa, sin lugar a dudas, un cambio de reglas en el espectro político mexicano. Y aunque Morena no representa un proyecto radicalmente distinto al sistema Neoliberal, sí plantea la posibilidad de mitigar sus efectos más nocivos y “hay que recordar que en política las pequeñas diferencias implican la posibilidad o no de condenar a cientos de miles de personas a la extrema pobreza, la marginación o la muerte” [23].

Estoy convencido de que ante las próximas elecciones estamos frente a la decisión crucial de decidir entre apostar por un modelo de país representado por AMLO y Morena, que si bien podría ser bueno, malo o regular, busca construir un país soberano y distinto a fin de cuentas, o un modelo de continuidad de las mismas políticas que llevan décadas deteriorando cada vez más la seguridad y la economía, incrementado la pobreza y la desigualdad, entregando a México a los intereses extranjeros y sumiéndolo en la violencia del narcotráfico. Para mí, la decisión es de sentido común.

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Bibliografía

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=61600

[2] http://www.blogdeizquierda.com/2012/03/anabel-hernandez-asegura-que-amlo-no-es.html

[3] http://www.sinembargo.mx/21-02-2018/3388393

[4] https://desinformemonos.org/informe-cidh-sobre-mexico-mas-del-98-por-ciento-de-los-delitos-cometidos-permanecen-en-la-impunidad/

[5] http://www.proceso.com.mx/476786/2007-a-2016-la-violencia-cobro-208-mil-vidas

[6] https://www.hispantv.com/noticias/mexico/341823/segundo-pais-violento-mundo-siria

[7] http://www.europapress.es/internacional/noticia-mexico-pais-mas-periodistas-asesinados-2017-delante-irak-siria-20171219100653.html

https://regeneracion.mx/mexico-el-pais-mas-peligroso-de-america-latina-para-ejercer-el-periodismo-articulo-19/

[8] http://www.jornada.unam.mx/2017/09/08/politica/010n3pol

[9] http://www.jornada.unam.mx/2015/11/07/politica/019n1pol

[10] https://imco.org.mx/politica_buen_gobierno/desigualdad-extrema-en-mexico-via-oxfam/

[11] http://www.proceso.com.mx/408611/el-1-de-mexicanos-concentra-casi-la-mitad-de-la-riqueza-oxfam

[12] http://www.sinembargo.mx/25-02-2018/3388496

[13] https://regeneracion.mx/de-los-34-paises-en-la-ocde-mexico-tiene-el-salario-minimo-mas-bajo/

[14] http://www.jornada.unam.mx/2017/04/23/politica/005n1pol

– http://michoacantrespuntocero.com/en-mexico-hay-al-menos-500-presos-politicos-se-desaparece-asesina-y-encarcela-a-todo-aquel-que-lucha/

[15] http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2017/03/22/prevalece-la-tortura-en-mexico-ex-relator-de-la-onu/

– http://www.proceso.com.mx/429198/un-pais-reprobado-en-casi-todo

– http://historico.juridicas.unam.mx/novedades/letalidad.pdf

[16] http://www.proceso.com.mx/322831/la-guerra-antinarco-el-gran-fracaso-de-calderon

– http://www.proceso.com.mx/322720/el-saldo-de-calderon-por-cada-capo-anulado-mas-violencia

[17] https://www.animalpolitico.com/2017/02/grupos-criminales-aumentaron-900-la-guerra-narco-calderon/

[18] http://archivo.eluniversal.com.mx/nacion-mexico/2014/amnistia-tortura-1035670.html

[19] http://www.jornada.unam.mx/2004/12/20/030n1cap.php

[20] https://polemon.mx/y-cuales-son-las-propuestas-de-lopez-obrador-aqui-hay-22

[21] https://www.proceso.com.mx/463327/amlo-doce-sus-polemicas-propuestas-2018

[22] https://www.eleconomista.com.mx/politica/Las-propuestas-economicas-de-Lopez-Obrador-20180131-0095.html

[23] http://www.rebelion.org/noticias/2018/2/237464.pdf

 

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1 comentario para “Miedos y fobias

  1. Echeverría
    8 junio, 2018 at 10:08 pm

    Veo con agrado que los autores de Política se están haciendo cada vez más numerosos. Felicidades.
    Pasando al artículo, comentaría que me ha llamado mucho la atención la cita que de Marx el autor retoma: incluso en YouTube abundan vídeos reveladores en donde los animales NO permanecen indiferentes ante el sufrimiento de otro animal o de otro ser humano (incluso que los ayudan a sobrevivir), lo cual, hace aún más tremenda esa frase, que quizá habría de actualizarse: “Ni siquiera todos los animales permanecen indiferentes ante el sufrimiento ajeno”. Esto por un lado.
    Por el otro, creo que el texto es acertado respecto de lo que está ocurriendo: esto que se menciona del sentido común frente a la campaña de desinformación y odio (por decir lo menos) debería de ser como la principal arma contra las campañas mal intencionadas que se aprovechan de la ignorancia profunda así como del miedo. Es muy justo decir que ni AMLO ni MORENA son infalibles (eso apunta a una visión objetiva), pero que son una alternativa real y saludable dadas las condiciones tan terribles que enfrenta México, y que hasta la fecha no existe prueba irrefutable de que tengan algo para temerles. Creo que estos artículos habrían de ayudar a los temerosos a ver más allá de sus miedos y recordar que es precisamente por culpa de esos que les dicen que “AMLO es casi satán”, es por los que vivimos en el mismo infierno.

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